sábado, 18 de abril de 2009

Estados...

Un increíble estado que muy pocos pueden conseguir en este mundo atiborrado de crueldad, guerras, rencillas, falacias y muerte, sin embargo, ese algo es infinitamente realizable, ya sea por las acciones, por los pensamientos o por la forma de ser, de sentir, de vivir. Un estado tan perfectamente posible como la probabilidad de encontrar un grano de arena en el desierto. Así de cierto, así lo creo. Es tan simple ser feliz, tan simple ver, sentir, saborear el mundo que te rodea y encontrar en las cosas más sencillas ese pensamiento fugaz que pueda provocarte, alegría. Sí, mira a tu alrededor y te darás cuenta que no estás solo, que nunca lo haz estado, que cada día es posible encontrar ese algo, ese alguien.

Lo que no es simple, en lo absoluto, es quitarse las vendas de los ojos, sacarse la mordaza de la boca, sacarse las manos de los oídos y sacarse los guantes de las manos ni menos sacarse las cadenas del corazón. Eso, queridos amigos, eso no es sencillo. Es necesario, a veces, sentir que la visión se torna oscura, que la boca se sella de tal manera que no se nos permite pronunciar, que nos cuesta escuchar el sonido de las hojas al caer en otoño, que nuestras manos sudan al no poder sentir la brisa primaveral, que no nos conmueve el llanto de un niño. Es necesario, en alguna medida, tener un remezón en nuestras vidas para lograr ese anhelado estado. Sí, lo sé, no siempre es así (en el 1% de las veces).

El hada se hizo realidad, los sentimientos brotan a mares, ahora se ve, se mira, se observa con claridad, se escuchan las hojas caer, se siente ese encantamiento que provoca la brisa marina en las manos, en las piernas, en todo mi ser.

Esto me gusta, me fascina día a día, semana a semana, mes a mes. En fin, la felicidad es una convicción muy personal que se encuentra en los terrones del camino.

domingo, 15 de marzo de 2009

Momentos...

Si de algo estoy seguro es que en el ocaso de los momentos se generan los pensamientos más claros y simples de la vida. Pero hay ocasiones en donde se pueden apreciar de la manera más transparente aquellos pensamientos restringidos por el paso del tiempo, sellados tan internamente que ni la más remota experiencia hubiera sido capaz de extirparla de aquella prisión helada y oculta a todos, pensamientos que querían salir, liberarse pese a todo, pensamientos tan humanos como el deseo de vivir en este enajenado mundo. Expulsar todo aquello por lo que se sufrió en algún momento, recordar que la vida continúa su rumbo sin que se pueda hacer más que adaptarse a los tiempos.

Quiero sentirme viviendo fuera de mi mente, realizando aquello cuanto anhelo, realizando las cosas como me parecen correctas, desatar mis manos, mis pies y correr, correr hasta desfallecer en los brazos eternos del hada más perfecta que pudo concretar la madre naturaleza. Ya no quiero evitar esta avalancha de emociones que me inundan, que llenan cada espacio de mi mente. Estos momentos son los que me hacen recordar quien soy, donde estoy, que mi existencia puede servir para que alguien más sea momentánemente feliz. La felicidad momentánea puede existir y es posible, si el corazón, la mente y el alma están dispuestas a vivirla. Una y otra vez digo, lo momentáneo no quiere decir que no pueda durar una eternidad.

Así me siento, así las cosas... así el, momento... feliz.

viernes, 13 de febrero de 2009

San Valentín... un día que...

Un día económicamente sufrido, un día en que las palomas rancias de una plaza vuelan hacia el horizonte y hacen ver a las parejas como únicas, como especiales; un día en que las notoriamente poco pensantes cabezas de muchos hombres se escabullen en mares de incertidumbre, buscando con afán el regalo perfecto que demuestre que aman a sus parejas de aquí al fin del universo y las cada vez menos románticas mujeres esperan ser tratadas como reinas, un día en que los pensamientos se pierden en el horizonte del amore...

San Valentín, Día de los enamorados ( o Día de la Amistad también, como leí por ahí), 14 de Febrero... un día perfectamente apacible para unos, para otros un día en que el caos se apodera de sus vidas, y para otros, un día más en su eterno pasar por este mundo. Me considero de la clase de personajes que prefieren pasar este día haciendo lo que se dejó pendiente ayer, de hacer lo que sea necesario para vivir un día más, de dejar al diario vivir hacer su trabajo y si existiera la vida de pareja y ésta mandara salir de la rutina y portarse como un Romeo, pues adelante. Sin embargo si existiera un Día del Amor con todas sus letras y como corresponde, ese tendría que ser una celebración de todos los días del año, como lo podría ser también el Día de las madres, el Día del Niño, el Día del dulce de membrillo y muchos otros casos que son meras alusiones a hechos tan cotidianos que no nos damos cuenta de la importancia que tienen en nuestras vidas.

En fin, la oscuridad del viento que me rodea me hace, por qué no, desear que este día aparezca una bella hada que me acurruque en sus eternos brazos de amor y que el viento se transforme en una ráfaga de luz que amenice por un día mi vida.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Momentos

Cuando los impulsos no son controlados, muchas veces se crea una extraña atmósfera de inseguridad, miedo, rabia, pena, vergüenza. Los pensamientos se vuelven turbios, atrapados en una maraña de posibles explicaciones sin sentido, se crea un vacío mental difícil de describir, se desvian los objetivos, el día siguiente todo es más complicado.

Es posible que las fracturas que se sufran en el momento sean irreparables, que los pensamientos respecto de algo o de alguien sean demolidos o al menos puestos en tela de juicio, que las expectativas o planes sean eliminados de cuajo, sin derecho a réplica. Es posible. Es posible.

La luz enceguecedora a veces se torna confusa, como si una gran polilla revoloteara alrededor de ella y produjera esos extraños pestañeos. Apena ver eso. Retroceder el tiempo es imposible, lo que se puede hacer es cambiarle la batería a ese mítico reloj de vida y esperar que no se detenga. Dicen que el tiempo cura todo. Dicen tantas cosas.

Todo por esos impulsos, esos locos e "incontrolables" impulsos. ¿Te ha pasado? ¿No? Suele pasar.

Sólo queda decir: "Perdón" y esperar el veredicto.

lunes, 8 de diciembre de 2008

The World is smiling me!

Mucho tiempo.
Ha pasado mucho tiempo desde que la sola lectura de mis palabras daban a entender un pesar gigante en mi mente y en mi, por qué no decirlo, corazón. Mucho tiempo ha pasado desde que las grandes desavenencias y constantes debacles me aturdían, me hacían hundir en lagunas de tristeza y amargura. Hasta yo mismo leyendo mis propias palabras, no podía creer que haya estado tan "mal".

Hoy todo es un tanto distinto. Aquel blanco que necesitaba no lo encontré, sino que apareció en mi vida en acciones, gestos, personas, efectos, causas, una serie de acontecimientos que me han permitido seguir adelante, aprendiendo de lo pasado y sin querer, siento que me ha hecho mas fuerte. Aquel blanco se ha ido transformando en una luz enceguecedora que me deslumbra, me revitaliza, me gusta.

Si antes la cuestión era tratar de sobrevivir en el día a día, si antes la cuestión era pensar en exceso las cosas... ahora es todo ligeramente diferente... eso no significa que todo sea perfecto, pero con el correr de los días y a la luz de los acontecimientos uno se da cuenta que el día a día no se trata de un juego extremo de sobrevivencia ni de sentir que se está solo batallando contra todos, el día a día se trata de vivir cada episodio que venga, tomarlo por donde sea y jugar, atreverse a sentir esa vertiginosa sensación de conocer nuevas cosas o al menos encontrarlas en aquello que ha estado por siempre ahí, aquello que hemos visto o "conocido" siempre, pero que no nos hemos dado cuenta que tiene secretos lugares por descubrir. En fin, mi locura no me permite hilar tan fino en mis sensaciones. Yo me entiendo y no espero que alguien más lo haga (pero si se da, que genial sería).

Una etapa nueva? Tal vez. ¿Un nuevo yo? Imposible. Siempre existe la posibilidad de que los cambios y que los momentos "felices" sean temporales, pero por ahora, simplemente se disfrutan y se agradecen (eso no quita que la temporalidad sea eterna)

miércoles, 13 de agosto de 2008

ZEN


"El hombre es un ser pensante, pero sus grandes obras las realiza cuando no calcula ni piensa. Debemos reconquistar el "candor infantil" a través de largos años de ejercitación en el arte de olvidarnos de nosotros mismos. Logrado esto, el hombre piensa sin pensar. Piensa como la lluvia que cae del cielo; piensa como las olas que se desplazan en el mar; piensa como las estrellas qe iluminan el cielo nocturno, como la verde fronda que brota bajo el tibio viento primaveral. De hecho, él mismo es la lluvia, el mar, las estrellas, la fronda.

Una vez que el hombre haya alcanzado ese estado de evolución "espiritual", será maestro Zen de la vida. No necesita, como el pintor, de lienzo, pinceles ni colores. No necesita, como el arquero, de arco, flecha ni blanco, ni de otros recursos. Se sirve de sus miembros, de su cuerpo, cabeza y órganos. Su vida en el Zen se expresa por medio de todos esos "instrumentos" importantes como manifestaciones suyas. Sus manos y pies son los pinceles. Y todo el universo es el lienzo sobre el cual pintará su vida durante setenta, ochenta y hasta noventa años. El cuadro así pintado, se llama "historia""

Extracto de Introducción hecha por Daisetz T. Suzuki, para el libro "Zen en el arte del Tiro con Arco" de Eugen Herrigel.


miércoles, 16 de julio de 2008

Lecciones

Se acabó una etapa de aciertos y errores, propios de la vivencia extrema y muchas veces no bien pensada de nuestros actos. Sin duda, al finalizar una etapa se hacen retrospecciones y se ve qué se hizo, qué no se hizo, que se pudo haber hecho... en fin, una serie de preguntas que asaltan mi cabeza siempre, y en cada momento... pero bueno, lo que se hizo, se hizo, así de simple.

La simpleza de los hechos no da para pensar tanto, sino más bien es una gran base para darse cuenta que todo es realizable, hasta los deseos más irrealizables... ¿Por qué no aprendí eso antes?...

Fue necesario pasar por tanto, por tantos momentos sombríos, por tantos momentos de tristeza, por tantos momentos dolorosos para darme cuenta que la pasión por realizar algo puede llevarme a caminos de felicidad humanamente posible. La sensación de "ganar" es genial o como diría un amigo, la sensación es cool. Ojalá esto no se acabe, no pretendo tampoco que me siga "pasando lo pasado", pues la recompensa es más grande, la felicidad a punto. Todo un gran semi-perfecto...

Quizás falta un "ella" para sellar una gran etapa y que todo sea "perfecto". Ya llegará, digo yo.